Agropecuaria El Ancla: una empresa que viene de lejos

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Llegamos en un día difícil a la ganadería de la Agropecuaria El Ancla, en la noche una de sus yeguas se ha muerto inesperadamente, dejando una pequeña potra de solo un mes, que ahora necesitará ser cuidada con mucha atención. Su nombre era Joropera y en las sonrisas de Francisco González Mendoza, uno de los directores de la ganadería, se esconde un velo de tristeza y preocupación. La ganadería Agropecuaria El Ancla es una empresa agrícola familiar fundada en 1979 por el padre de Francisco, Antonio González Sánchez, que la gestiona junto con sus tres hijos: Francisco Antonio, Juan Antonio y Gabriel Antonio González Mendoza. La empresa se dedica a la cría de caballos P.R.E y de vacas de carne y al cultivo de arroz, algodón, girasoles y trigo, este utilizado principalmente para alimentos para el ganado equino y bovino. La finca de Canteruelas, junto con la adyacente Dehesa de los Ramaderos, cubre 600 hectáreas, donde las vacas y las yeguas viven libremente en los pastos. La crianza comenzó con yeguas y sementales de línea de sangre Pallares y Guardiola, pero hoy en día los caballos se crean con yeguas y sementales de la casa, aunque para mejorar la selección se evalúan algunos machos de otros ganaderos, un ejemplo es Pavito MJB, ahora propiedad de Agropecuaria El Ancla, criado por Miguel Bohórquez. La cubrición se realiza al 90% con monta natural y produce alrededor de 35 ejemplares al año. Esta empresa tiene un total de aproximadamente 80 caballos, divididos en 37 yeguas, 3 son sementales, otros caballos, tanto machos como hembras, y potros y potras; y de 200 vacas y otros 100 animales entre toros y terneros.

Aunque las yeguas tienen una gran importancia en la genética de su cría, a menudo los sementales valen más, pero por una razón puramente relacionada a la productividad, González Mendoza explica: “este año de Pavito MJB tendré 10 hijos, cada yegua me dará solo 1, es cierto que ahora la gestación asistida se está afianzando, pero sigue siendo una práctica muy costosa y por lo tanto prohibitiva”. El mercado parece estar creciendo en comparación con el pasado, explica Francisco “francamente, veo que está subiendo un poco, nuestros principales clientes son los jinetes o los profesores de equitación que necesitan caballos adecuados para los deportes”. Además de los 3 dueños, Sergio y Juan se encargan del cuidado de los caballos. Parece claro que la morfología del caballo español está cambiando, el PRE de hoy es ligeramente más alto, pero también porque los jinetes son más altos, es parte de la evolución, el verdadero desafío, explica Francisco, es seleccionar animales que sean altos, pero conservando la agilidad y movimientos caracteristicos de la raza “la genética es complicada, si tengo una yegua de 1.63 m, tendré que usar un semental de más de 1.70 m, porque salgan caballos de la altura que preferimos, que es alrededor de 1, 68 m.”

La filosofía agrícola de Agropecuaria El Ancla es muy clara, aquí los factores realmente importantes son el carácter, los movimientos y la predisposición al trabajo de sus ejemplares, “los caballos pueden ser más altos y está claro que la morfología es importante, pero el carácter de estos caballos vale mucho más y no puede perderse; nuestro objectivo es mantener, en nuestra selección, el buen carácter de estos ejemplares, esa docilidad y nobleza que es un rasgo distintivo del caballo de pura raza español”. Los premios ganados por esta ganadería son muchos, entre SICAB, varias ferias en todo el país, pero hoy en día compiten poco y solo en doma, Francisco explica “nos dedicamos a la cría no para ganar premios, sino porque amamos a los caballos y porque estamos interesados en una selección cuidadosa de nuestros animales que están destinados principalmente a actividades deportivas”. El día en Agropecuaria El Ancla pasa rápidamente, en una granja donde cuidar a todos los animales y el desarrollo ecosostenible son los maestros.