Las bodegas de sherry de la señora Mercedes

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Encuentro con los hermanos Bohórquez.

Interior de la bodega, pista, capilla privada y jardín

El amigo Peter
Peter Vázquez Heredia es el custodio de la Finca la Peñuela, fantástica residencia nobiliaria de campaña a las afueras de Jerez de la Frontera, construida y desarrollada en los últimos 500 años por la familia Bohórquez Escribano. Las características principales de Peter son las de conocer los trucos de la casa y el camino hasta la bodega que el fotógrafo Paolo Mazzo ha visitado con interés no solo artístico. El sherry es el producto típico de la zona, que históricamente ha atraído al área muchas familias de productores que se han instalado en Andalucía como los franceses Domecq y los ingleses Osborne.

Arquitectura típica andaluza del 1500 de la mansión de la familia Bohórquez cerca de Jerez de la Frontera

Carlos y Fermín
Carlos Bohórquez Domecq es criador de caballos PRE (ademas de empresario agrícola y en otros sectores de negocios). Nazareno XXXII es el campeón de la casa que ha ganado muchísimo, y recién se vendió en Méjico. El “Picaso” es la capa favorita por el criador, que sin embargo no hace de esto una cuestión de color sino de morfología y funcionalidad.
Fermín Bohórquez Domecq, 45 años, es el hermano “famoso,” el que siguió los pasos del padre como rejoneador. Después de 25 años, esta será su última temporada en la pista. Ha decidido retirarse de las competiciones por una cuestión de “respeto hacia el publico.” De hecho una regla no escrita del sector sugiere “a los mejores de nosotros de dejar cuando estamos al máximo de nuestro cumplimiento.”
El respeto se reconoce en la elección de poder dar lo mejor para el publico, de trabajar para conseguir un resultado alto y luego ofrecer la escena a otros.

Los caballos criados por Carlos Bohórquez Domecq retroceden a una línea antigua empezada por el abuelo

Toros y caballos
Los toros y caballos criados por Fermín son de raza ibérica, pero no son PRE. El rejoneador afirma de conocerlos todos, uno a uno, con un cierto nivel de memoria que retrocede al arból genealógico de los principales ejemplares utilizados en pista. Esto porqué “la competición se desarrolla con éxito donde existe la máxima confianza entre caballo y jinete.” La confianza en este sector se casa también con el término “experiencia.” “Estamos en pista 5 minutos, mi caballo y yo. Frente a nosotros tenemos uno de los animales más imprevisibles, rápidos, fuertes y inteligentes.” El toro toma sus decisiones de defensa y ataque muy rápido “y a veces nos sorprende, incluso a veces gana.” En las situaciones de máximo estrés, el caballo se tiene que tranquilizar, el jinete es encargado de transmitir tranquilidad. También cuando la calma es el último pensamiento antes de la acción.

Los toros y caballos (de una raza “especial” apta al trabajo en la pista) criados por el rejoneador Fermín Bohórquez Domecq

Las decisiones
Las decisiones en la pista entre caballo y jinete se merecen un capitulo a parte. Casi siempre a decidir los movimientos es el hombre, el caballo sigue. A veces, y aquí está la diferencia entre un buen rejoneador y uno excelente, “el hombre entiende cuando es el caballo que tiene que decidir.” Entre hombre, caballo y toro en los 99% de los casos el toro pierde el combate. El 1% es el margen de peligro de evitar. Los accidentes desafortunadamente son muchos.

Experiencia
Entre un excelente caballo de doma clásica y un excelente caballo de rejoneo existe una diferencia substancial. El primero es un artista en la repetición armoniosa de un set de ejercicios. El segundo es un artista en tomar las decisiones rápidamente. Los dos desarrollan juntos a sus jinetes un deporte que nadie califica como tal porqué el lado “artístico” es considerado preponderante, gracias también a la pasión que estas personan ponen en sus trabajo.