El coraje del Fantasma

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Salimos muy temprano para llegar a Carmona, a la Finca Casablanca donde está situada la Yeguada El Diabolo, el histórico hierro lanzado por Nereo Martínez Xímenez que después de heredero en heredero fue pasado a Cristina González Aguilar de su padre. Cristina lleva la empresa adelante junto a su esposo Cristian Young Filly. La cría de caballos de pura raza española  empezó en 1990 por el padre de Cristina, quien, desde hacen algunos años, se lo dejó a ella. Cristina y Cristian comenzaron desde cero, en un nueva Finca que se usaba solo para la agricultura. Cristina y Cristian con pocs medios economicos pero con mucho coraje, hoy han conseguido establecerse como una realidad bien conocida con una línea de espectaculares caballos castaños y negros. 160 hectáreas dedicadas a la cría de caballos y al cultivo de olivos, almendros y algodón. Junto a Cristina y Cristian trabajan Diego y Rocío, una joven pareja con una gran pasión por estos animales y por esta cría. Hoy la compañía continúa su línea con sus sementales que son de origen militar y De la Escalera. Hoy El Diabolo tiene alrededor de 30 caballos, de los cuales 3 sementales, 10 yeguas y otros potros y potras. Se reproducen con monta natural y la empresa también se dedica a la venta de semen fresco y congelado. El rey de la casa es Fantasmón, un P.R.E. castaño de 18 años muy bello, fuerte y con gran personalidad.

Este semental es un reproductor calificado y es considerado como “mejorante”, como explica Cristina. “Fantasmón es un caballo que mejora, él da mucho a sus hijos tanto desde el punto de vista morfológico, que de la funcionalidad y del carácter”. El otro semental más joven con el que cubren a sus yeguas es Rigodón, hijo de Utrerano y hermano, por parte de padre, del famoso Fuego de Cárdenas, el caballo que ha participado en los Juegos Olímpicos de Londres. Los caballos de este hierro se venden en toda España y en el mundo entero, desde Japón, hasta Suramerica y Estados Unidos, aunque su target principal, explica Cristian, “son mujeres entre los 30 y 55 años que viven en Europa Central”. Los caballos se venden con entrenamiento básico que incluye el paso, el trote y el galope, en algunas raras ocasiones, se venden también sin doma o con un nivel de doma más avanzada. Sus caballos tienen un valor que oscila entre € 10,000 para una potra domada hasta € 60,000 para un semental domado. Cristina explica que siempre depende de cuál es el objetivo o la necesidad del cliente, si es necesario para la morfología, el trabajo o la reproducción. Algunos de sus caballos participaron en competiciones morfológicas entre 92 y hasta el año en curso, ganando varios premios, pero ahora está principalmente dedicada al enganche, la doma clásica y las competiciones completas (carreras con más pruebas). Algunas yeguas también compiten, eso le sirve para montarlas, ver su actitud y finalmente para entender lo que pueden transmitir. Los caballos que representaron a España en el Campeonato Mundial de Troncos en 2013 en Eslovaquia son Locuaz, Kilate X y Karaoke III, todos ejemplares de El Diabolo.

Los potros, también los muy jóvenes, de Cristina y Cristian son muy dociles, explica Cristina “ya en las primeras 48 horas desde el nacimiento nos dedicamos al “imprinting”, comenzamos a tocarlos, a tocar sus manos, sus caderas, acostumbrándolos a la presencia humana, asi que puedan recordarlo por su vida entera, casi como si permaneciera impreso” y continúa “luego, cuando tienen alrededor de 3 años, comenzamos con la doma de establo, para hacerlos caminar lado a lado con la cuerda en ambos lados hasta que pasen a ser montados”. Para esta pareja es importante que los caballos no quemen las etapas, explican “los caballos deben tener tiempo para desarrollarse tanto físicamente como mentalmente; la cabeza en esta raza es fundamental, así que los dejamos libres en los pastos con los otros potros y las yeguas, para que puedan hacerse músculos, acostumbrarse a estar con otros animales y crecer equilibrados”. Lo que Cristina busca en sus caballos es “raza, fuerza, elevación, amplitud de movimientos,aptitud hacia el trabajo, temperamento”, y continúa “pero no debemos olvidar de dónde viene nuestro caballo, que nunca debe perder su noble personalidad y ¡su gran corazón!”